Las pantallas de TV nos muestran con crudeza un mundo en decadencia, un país en decadencia, una sociedad decadente.
Y entre la sociedad-el país-el mundo y nuestros alumnos, estamos nosotros los docentes, está la escuela.
Nosotros estamos constuyendo el futuro.
Y entre la sociedad-el país-el mundo y nuestros alumnos, estamos nosotros los docentes, está la escuela.
Nosotros estamos constuyendo el futuro.
Porque nuestros alumnos son el futuro.
Si creemos que nuestra misión como educadores es solamente lograr que los chicos adquieran la mayor cantidad y calidad de conocimientos y recursos (lengua, matemática, cultura general, idiomas, tecnología), habremos cometido el tremendo error de preparar sangre de recambio para una sociedad mediocre, corrupta e injusta.
Si permitimos que se eduquen en el individualismo, nunca tendremos una posibilidad concreta de un futuro común como Nación.
Desde la definición fundacional de nuestro proyecto educativo, decimos que nuestra misión es formar ciudadanos íntegros, autónomos, pensadores críticos comprometidos con su realidad, que sepan decidir lo adecuado, gente que se eduque en el civismo, que ame y construya el país que pensaron nuestros próceres, que por ejemplo respete la ciudad como parte de "su" casa, en personas que no sólo respeten sino que hagan respetar las normas de convivencia: veredas y calles limpias, respeto a las reglas de tránsito, en síntesis, proceder correctamente, respetar la Ley.
Educar para el civismo, para ser correctos ciudadanos es uno de los objetivos más fuertes, en el marco de la Educación en Valores Positivos.
Nuestro principal propósito es que nuestros alumnos sean ACTIVOS AGENTES DE TRANSFORMACION SOCIAL, para una sociedad más justa, más ética, más solidaria, más comprometida con su propio futuro.
Desde la definición fundacional de nuestro proyecto educativo, decimos que nuestra misión es formar ciudadanos íntegros, autónomos, pensadores críticos comprometidos con su realidad, que sepan decidir lo adecuado, gente que se eduque en el civismo, que ame y construya el país que pensaron nuestros próceres, que por ejemplo respete la ciudad como parte de "su" casa, en personas que no sólo respeten sino que hagan respetar las normas de convivencia: veredas y calles limpias, respeto a las reglas de tránsito, en síntesis, proceder correctamente, respetar la Ley.
Educar para el civismo, para ser correctos ciudadanos es uno de los objetivos más fuertes, en el marco de la Educación en Valores Positivos.
Nuestro principal propósito es que nuestros alumnos sean ACTIVOS AGENTES DE TRANSFORMACION SOCIAL, para una sociedad más justa, más ética, más solidaria, más comprometida con su propio futuro.
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